El siglo XX nos dejó testimonios tremendamente interesantes de cómo se imagino, la vida post Segunda Guerra Mundial, el espíritu futurista inundó todo tipo de expresiones tanto artesanales como industriales, junto con el desarrollo de la tecnología en procesos de industrialización, y la evolución del entendimiento de la importancia del diseño industrial cómo ideario de la promesa de modernidad.
Colores vibrantes, formas geométricas o formas orgánicas tomadas de la observación de la naturaleza, o imaginarios cercanos a un futuro desde una nave espacial, fueron algunos de los ideas que inundaron esas décadas. Cada uno de estos objetos son piezas de colección y su valor reside también en la rareza que cada una posee.
Desde las artes decorativas hasta los ejemplos de un ideario funcionalista son piezas que entregarán belleza, historia y un espíritu atemporal que es el de un futuro imaginado desde tecnologías que ya parecen superadas, como el teléfono Ericpone.
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